Hablo casi a diario con empresarios y profesionales del sector industrial. He conocido centenares de empresas. En los últimos 20 años he visto como algunas fracasaban y cerraban. Mientras, otras han crecido de manera espectacular.

 

¿Qué tenían en común?

 

Casi todas las que han triunfado aplican sistemáticamente metodologías de mejora continua y (muy importante) de mejora de la implicación y motivación de sus equipos.

Algunas de las que fracasaron coincidían en la necesidad de aplicar metodologías de mejora, pero cometieron algunos errores. Estos son los que he visto que se repetían:

 

ERROR NUMERO UNO: Pensar que la mejora continua la lideran sólo los directivos

La gerencia y la dirección de operaciones pueden iniciar, inspirar y fomentar la estrategia de mejora. De hecho, es imprescindible que crean en ella para funcione. Pero los que deben hacer suyo el concepto de mejora continua son los que la aplican día a día a pie de máquina, en su lugar de trabajo, tanto los operarios como los mandos intermedios.

 

ERROR NUMERO DOS: No valorar las aportaciones de tu equipo

Los que mejor conocen el proceso son los que están cada día soldando, mecanizando, montando, ajustando… El responsable debe inspirar o fomentar la participación, pero muchas de las mejores ideas saldrán de ellos, aunque no hayan estudiado una ingeniería ni tengan un Máster. Escúchalos activamente.

 

ERROR NUMERO TRES: Decidir por los interesados

¿Qué propuestas crees que aplicarán antes tus equipos? ¿Cuales saldrán mejor y se mantendrán en el tiempo? ¿Las que haga una tercera persona, ya sea un consultor externo o un directivo de la propia empresa? ¿O las que propongan ellos mismos por que creen que les facilitarán el trabajo?

 

ERROR NUMERO CUATRO: No fomentar el liderazgo de soporte

Los estilos de liderazgo de la industria deben cambiar. La implicación de los equipos es crítica para conseguir buenos resultados en mejora continua. Y el liderazgo clásico (ordeno y mando) no fomenta esta implicación. Normalmente (no siempre), funciona mucho mejor fomentar el Servant leadership (liderazgo de soporte), el empoderamiento y la autogestión de tus equipos.

 

ERROR NUMERO CINCO: Pensar que fomentar esa autogestión y empoderamiento te dará más trabajo si eres gerente o director/a de operaciones

Si eres gerente, responsable de mejora continua o director/a de operaciones tu vida será mucho más fácil si tus equipos están realmente implicados, entienden los conceptos de mejora continua y los aplican. Hablareis el mismo idioma, estaréis alineados y no tendrás que estar peleando continuamente para que pasen las cosas. Pasarán.

 

ERROR NUMERO SEIS: Tener miedo a perder el control

Evidentemente, si eres gerente o directivo de una empresa es por algún motivo: experiencia, formación, capacidad… Pero, ¿te pagan por tenerlo todo bajo control, hasta el más mínimo detalle? ¿O para decidir la mejor estrategia para la empresa, tomar las decisiones importantes correctas y hacer que pasen las cosas? Delega las decisiones del día a día a tus equipos. Pero hazlo de la manera correcta: formándolos, guiándolos, acompañándolos, asesorándolos cuando sea necesario.

 

ERROR NUMERO SIETE: No entender que la mejora continua no es una opción; es una necesidad para sobrevivir

El sector industrial cambia constantemente, y cada vez más rápido. Sobretodo en Europa, cada vez se valora más la agilidad, la capacidad de respuesta, de trabajar a medida y por proyectos… Las empresas habituadas a aplicar mejora continua están mejor preparadas para afrontar estos retos. Las que no, quedan fuera. Darwin ya avisó de que sólo sobreviven las especies que mejor se adaptan al medio y al cambio, 😉

 

ERROR NUMERO OCHO: Pensar que la mejora continua es sólo para empresas grandes

Cualquier empresa puede aplicar mejora continua, por pequeña que sea. Puede ser algo tan simple como aplicar 5S para mantener el taller en orden y limpio, o aplicar algunos conceptos básicos y el sentido común, sin grandes inversiones. Este cambio de mentalidad marcará la diferencia respecto a tus competidores.

 

ERROR NUMERO NUEVE: Pensar que la mejora continua es sólo para producción

Conozco muchos casos de empresas que funcionan muy bien en producción, porque llevan tiempo trabajando aquí en las mejoras. Pero ahora los mayores problemas los tienen en sus procesos de oficina: lentitud en preparar ofertas, en realizar los proyectos, errores en la definición del producto que se detectan al llegar a producción… Para conseguir los mejores resultados, la cultura de mejora continua debe aplicarse en toda la empresa.

 

ERROR NUMERO DIEZ: Olvidar a las personas y centrarse en la metodología

Es probablemente el error más importante, y está relacionado con mucho de los anteriores. Muchas veces nos centramos en conocer, formarnos y aplicar una metodología (5S, SMED, TPM, etc.), y olvidamos que lo más importante es conseguir que los equipos se impliquen en su aplicación. Si no hay previamente un buen ambiente de trabajo, transparencia, buena comunicación… ninguna metodología funcionará por muy bien que la apliques según el manual.

 

Evidentemente, es importante aplicar las metodologías de mejora de manera correcta y, si es necesario, es aconsejable contar con el apoyo de expertos en la materia, ya sean internos o consultores externos, que os aportarán su experiencia.

 

Pero, como habréis visto, la mayoría de los errores más importantes que se comenten no tienen que ver con la aplicación de la metodología en sí, sino en la parte humana, la gran olvidada por muchas empresas. Esto empieza a cambiar, pero lamentablemente, de manera muy lenta.

 

Espero haber ayudado.

 

Cómo siempre, me encantaría conocer vuestra opinión!

 

Artículo de Jordi Zambrana, Business Developer de QRM Institute